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Consejos Para Un Sistema Inmune Fuerte

Consejos para un sistema inmune fuerte

¡Buenos días! Últimamente me estáis preguntando mucho sobre ¿cómo puedo tener unas defensas fuertes?, bueno, esto creo que hoy en día es algo que nos preocupa a todos con todo el tema del coronavirus, así que bien, os voy a dar unas claves que pueden ayudar a que vuestras defensas sean más eficaces.

Cuando tenemos un sistema inmune fuerte ayudamos a nuestro cuerpo a prevenir y a luchar de una manera más eficaz contra las bacterias y los virus. Hasta que la mayor parte de la población esté vacunada, podemos ayudar a nuestro organismo con dieta, sueño, ejercicio… para reforzarlo.

¿CÓMO SE ENFRENTA NUESTRO ORGANISMO A LAS AGRESIONES EXTERNAS?

Nuestro cuerpo combate estas agresiones mediante moléculas y células que están distribuidas por todo nuestro organismo y que son las encargadas de combatir las enfermedades. Lo que podemos hacer es intentar estar lo más fuerte posible para que la respuesta de nuestro organismo sea la más eficaz.

¿CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA INMUNE?

Existen dos tipos de inmunidad, la inmunidad innata y la inmunidad adquirida. La diferencia está en que la inmunidad innata actúa primero cuando un agente extraño nos invade, a las pocas horas se pone a trabajar, mientras que la inmunidad adquirida se pone en marcha después, actuando a cada ataque sobre nuestro organismo.

Como dato curioso quería compartir con vosotros, que no hace mucho tiempo se pensaba que la inmunidad adquirida era la única que tenía memoria, pero con el paso del tiempo y con los estudios pertinentes, se ha llegado a demostrar que la inmunidad innata también puede tener memoria , y esto se conoce como inmunidad entrenada. Cuando nuestro organismo dispone de un sistema inmune entrenado, reacciona de una manera más rápida y eficaz frente a los agentes externos que lo infecten.

SISTEMA INMUNE FUERTE

Para poder ayudar a nuestro organismo, tenemos que ser conscientes de que existen gran cantidad de factores que lo pueden vulnerar, como por ejemplo, la falta de sueño, una mala alimentación, el estrés… Por eso nuestro objetivo personal tiene que ser entrenar a nuestras defensas para enfrentarse a cada problema que pueda surgir.

¿Sabías que los órganos más importantes del sistema inmune son el intestino y la piel? Yo no tenía ni idea, pero después de investigar un poco lo he entendido perfectamente. ¡Tres cuartas partes de las defensas de nuestro cuerpo dependen del intestino!

Seguramente hayas escuchado en más de alguna ocasión que la dieta mediterránea es la más completa, pues bien, ahora podemos decir que además ayuda a nuestro sistema inmune: Las verduras ricas en vitamina C como el brócoli por ejemplo, las legumbres, los pescados grasos (ricos en omega 3), el aceite de oliva, el aguacate, los frutos secos aportan grasas saludables para nuestro cuerpo. También es bueno aumentar el consumo de frutos rojos y de verduras de colores (pimientos, calabaza, zanahorias…) por su alto contenido en betacaroteno y su efecto antioxidante. Los cereales integrales ayudan a la microbiota de nuestro intestino, fundamental para que esté sano, y también tenemos que reducir en la medida de lo posible, el consumo de carne roja y grasas animales así como de productos procesados, el exceso de azúcar… (ya que tienen un efecto inflamatorio) y evitar también sustancias tóxicas como el alcohol, tabaco, etc.

La vitamina D, como ya habréis escuchado en más de alguna ocasión, es fundamental para nuestro organismo. ¿Cómo podemos aumentarla? A través de la dieta podemos incrementarla (aumenta el consumo de huevos, de cereales, pescados…) y sobre todo intenta tomar un poco de sol cuando se pueda, ya que es la mejor manera de sintetizarla.

Por otro lado, intenta dormir el máximo de horas posible (yo se que esto es muy complicado, sobre todo con niños pequeños), pero el sueño de calidad es fundamental para reparar nuestro organismo durante la noche y reforzar nuestro sistema inmune al mismo tiempo.

Dentro de nuestras capacidades personales y de nuestra edad debemos de hacer ejercicio en la medida de lo posible. El ejercicio nos ayuda a la circulación sanguínea, nos aporta elasticidad, ayuda a nuestros huesos y músculos, reduce el estrés, potencia el bienestar y por lo tanto potencia a nuestras defensas. Cuando estamos nerviosos o estresados, nuestro cuerpo produce mucho cortisol que provoca un efecto inflamatorio en nuestro cuerpo y por lo tanto lo debilita.

Mi consejo personal es que intentes buscar un hueco cada día para hacer lo que más te guste, para evitar que el estrés que nos genera nuestro día a día ejerza un efecto negativo en tu salud.

(Todas las imágenes son de google.es)

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